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En la Piel | La reapertura de la frontera: un año de luces y sombras




En días se cumple un año de la reapertura de la frontera del Tarajal en Ceuta. Un momento histórico que este periódico contó minuto a minuto mientras las cámaras de FaroTV recogían momentos para el recuerdo.

Un año se va a cumplir de la reapertura de una frontera que estuvo casi dos años cerrada por culpa de la pandemia del coronavirus. Un momento muy duro ya que dejó a familias separadas a ambos lados del paso fronterizo.

Esa noche del 17 de mayo fue un momento único, difícil de olvidar para todos aquellos que estuvieron en primera línea. Tanto para las personas que cruzaron para volver a reencontrase con sus seres queridos, como para los profesionales que estuvieron contando la última hora desde el Tarajal.

“Va a hacer ahora un año de la reapertura de la frontera. Me incorporé unos días después de aquello porque entraba como coordinador de la Operación Paso del Estrecho y la verdad que esos días en la Delegación fueron una mezcla de sensaciones. También de responsabilidad porque una reapertura de un paso fronterizo suponía pasar de un modelo en el que dos países estaban durante una larga temporada dando la espalda a darse la mano”, explica a las cámaras de FaroTV, Gonzalo Sanz, jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta.


Sanz detalla que fue un momento “histórico” y que se vivió también con “ilusión” desde la institución de la Plaza de los Reyes, con Salvadora Mateos por aquel entonces de delegada.

“Fue también una sensación de ilusión porque esa reapertura implicaba una enorme potencialidad en el sentido de que si las cosas se hacían bien y se cumplían todos los hitos marcados entre ambos países podíamos tener una puerta abierta a generar una zona de prosperidad compartida en la que ambos nos podíamos beneficiar”.

Otra de las personas que vivió todo esto de primera mano fue el inspector jefe de la Policía Nacional destinado en la frontera del Tarajal, Pablo Gómez Barajas. “Fue una noche muy especial, ya que la gente estaba ansiosa por esa reapertura que llevaban esperando durante mucho tiempo. Fue una noche de mucho trabajo y cruzaron muchas personas. Sobre todo de Ceuta a Marruecos. Entrar entró gente, pero no tanta como esperábamos. Muchos ceutíes aprovecharon y salieron tanto en moto, coches como andando para reencontrarse con familiares y amigos después de tantísimo tiempo sin poder verse por la crisis sanitaria”, recuerda.


Reapertura. El paso del Tarajal abrió sus puertas y miles de familiares se pudieron así reencontrar



“Previamente ya nos habían avisado desde el Gobierno que se iba a reabrir la frontera por lo que estuvimos realizando una serie de mejoras. Hicimos refuerzo de personal e infraestructuras que hoy en día aún seguimos. Por orden de la Unión Europea tenemos que instalar una serie de sistemas inteligentes para que el paso por la frontera sea rápido y seguro”, prosiguió Gómez sobre lo momentos previos a esa reapertura y los que se avecinan siempre orientados a la mejora.

Desde que se reabrió el paso fronterizo mucho ha cambiado, eso ha provocado que el flujo de personas sea mucho menor al que teníamos antes de la pandemia del coronavirus debido a los nuevos controles y normas en vigor.

“La frontera que tenemos actualmente es totalmente diferente a la de antes de la pandemia del coronavirus. Antes, el ciudadano de Tetuán podía cruzar por el mero hecho de tener el pasaporte de allí y ahora eso está en stand by. Ahora está entrando gente de países comunitarios y europeos, así como con visado por turistas y no turistas según la nacionalidad que tengan. El número de viajeros ha bajado mucho, antes diariamente podría cruzar unas 25.000 personas y ahora estamos en unos 7.000 diarios. Todo el mundo ahora es filtrado y queda registrada su entrada y salida. Por lo tanto ha cambiado mucho tanto la forma de trabajar como el volumen de personas”, apostilla Gómez.


Una de las novedades de esta reapertura ha sido la contratación de un equipo de vigilantes de seguridad como auxiliares. “La verdad es que viene muy bien porque ellos están regulando todo el tráfico de vehículos, frenan el paso cuando es necesario, por lo que es un gran apoyo para el trabajo diario de la frontera”, señala el inspector jefe de la frontera.

A Patricia Barranco, agente del Cuerpo Nacional de Policía, también le tocó estar en primera línea como a muchos compañeros.

Ella lo recuerda como un momento “emocionante” pero también destaca que ahora la frontera es “mucho más tranquila”.

“Antes de la pandemia podía entrar cualquiera de los pueblos próximos a la frontera y a las 7:00 horas esto era criminal con miles de personas para querer cruzar. Ahora tenemos los transfronterizos a primera hora pero sí es verdad que no es el trasiego de antes. Los fines de semana y los festivos es cuando más personas quieren pasar la frontera ya sea de Ceuta a Marruecos o al revés”.

No todas las voces son positivas sobre el transcurso de la apertura del paso fronterizo y la implantación de estas medidas. Arantxa Campos, presidenta de la CECE realiza una valoración “bastante floja”. “En realidad no se han cumplido todos los requerimientos que podíamos esperar de una reapertura de la frontera tal y como lo anunciaron”, detalla.

“En principio tenemos la excepción del visado Schengen, que solo se deja pasar a los que lo poseen. Eso no ha provocado que haya el trasiego de personas que había antes por la frontera del Tarajal. Podíamos pensar que era algo positivo ya que podrían ser personas que quisieran venir a Ceuta a realizar sus compras, pero como a esos pasajeros luego no se le deja regresar con la compra pues lógicamente ha disminuido. Eso supone un duro golpe para el comercio de Ceuta. Por ejemplo, eso sí se puede realizar cuando se viene desde Algeciras, pero en la frontera de Ceuta no lo pueden hacer los clientes de Marruecos”, prosigue.

Además, Campos también ha criticado lo “difícil” que resulta a las personas cruzar el Tarajal. “He sido una gran viajera a Marruecos y ya en su día tenía graves problemas para cruzar. Cuando ha terminado la pandemia, he vuelto a ir a Marruecos y la verdad es que es imposible cruzar la frontera en un tiempo razonable. No tiene sentido que cuando vienes de Tarifa o de Tánger tardas en pasar nada y menos pero cuando es por Ceuta hay una serie trabas, colas mal hechas, lentitud en los trámites... que no facilita para nada la entrada y salida del país. Lo que esto genera son desavenencias sociales, culturales y comerciales entre los dos países”, señala Campos.


Transfronterizos

Más de 800 cruzan a diario el Tarajal


Los transfronterizos fueron uno de los sectores que más sufrieron el cierre del Tarajal. Gonzalo Sanz defiende que se trabajó “duro” desde Extranjería para que todos pudieran cruzar con todas las garantías.

“Tenemos ahora mismo contabilizados aproximadamente unos 850 transfronterizos con contratos en vigor, de los cuales unos 650 pertenecen al servicio doméstico y otros 200 a otros sectores. Estos son los que tienen contratos con los derechos y obligaciones de cualquier trabajador. Es importante marcar esa radiografía que nos hace pensar en ese escenario de irregularidad en el que nos movíamos antes en cuanto a situación laboral en Ceuta y la que tenemos ahora, donde todo es luz y taquígrafo y donde esa presencia legal de trabajadores transfronterizos se compatibiliza con la apuesta por el empleado de la ciudad. Estamos en un momento muy positivo y hay que seguir avanzando por esta senda”.


En cambio la presidenta de la CECE es crítica con el alto coste al que se tienen que enfrentar los ceutíes que tienen contratados a estos transfronterizos. “Es algo que no tiene sentido. En la normativa de transfronterizos no exige de ninguna de las formas la contratación de determinadas horas de esas personas para poder trabajar. Pero aquí las ordenes que tiene Extranjería, derivada de la Delegación del Gobierno, es que esas personas tienen que trabajar una serie de horas para aceptarle el trámite de transfronterizos. Es algo que no entendemos y que lo hemos hecho saber a la Delegación”.





OPE: la primera prueba de fuego tras abrir la frontera

La Delegación del Gobierno acogió una OPE recién abierto el paso fronterizo del Tarajal


Gonzalo Sanz admite que la reapertura fue “dura” porque también se unió con una OPE después de dos años sin poder realizarla.


“Ha sido un año intenso. Es verdad que el comienzo fue duro porque teníamos una situación de filtros sanitarios muy importante. Era un filtro más donde cada país tenía su propia normativa. Recién abierta la frontera, llegó la Operación Paso del Estrecho, que también era una de las condiciones del acuerdo bilateral y esa OPE del año pasado ha sido una OPE récord para Ceuta, donde se han manejado cifras muy importantes. Se ha gestionado el paso de casi 700.000 personas y 200.000 vehículos en 90 días en una frontera recién reabierta. Ese inicio fue duro, pero creo que se hizo bien. Para este año tomamos nota de los errores que se pudieron cometer y afrontamos la Operación Paso del Estrecho optimismo”, apostilla el jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno.

En la actualidad ya se están produciendo reuniones para llevar a cabo otra Operación Paso del Estrecho.


Aduana comercial

La aduana comercial creó muchas expectativas en los comercios locales


Para Arantxa Campos la “no apertura” de esa aduana comercial está siendo duro para esos empresarios que trabajaban para ambos lados de la frontera del Tarajal.

“En lo referente a la aduana comercial podría ser una reconversión del sector de venta por mayor que había en la ciudad. Muchas empresas se dedicaban a eso. Las posibilidades de que esos clientes de Marruecos sean surtidos por empresarios de Ceuta es inviable con la no apertura de esa aduana comercial. Por ello pensamos que si nos alegró muchísimo la apertura de esa aduana, pues ahora estamos bastante apesadumbrados porque todas las promesas del Gobierno no se están convirtiendo en una realidad”, ha señalado.

En lo que se refiere al Gobierno, defienden que esa aduana comercial estará operativa “antes de final de año”.


Obras

Una frontera en obras para transformarla en un “paso inteligente” y convertirla en “segura” ante actividades ilícitas


Desde que se abriera el paso fronterizo, la Delegación del Gobierno está ejecutando unas obras para cumplir los parámetros ordenados por la Unión Europea.

“Después de ese verano del año pasado, en el que ya se relajan las medidas sanitarias y termina la Operación Paso del Estrecho, entramos en otra fase completamente diferente, que es la de las obras para generar esa frontera inteligente en las que estamos inmersos ahora mismo. Hay una fuerte inversión por parte del Estado para implementar el SPA, Sistema de Paso Ágil. Esto va a dotar de agilidad y seguridad aún más a la frontera”, señala Gonzalo Sanz.

En este sentido, Sanz recalca que no se volverán a vivir escenas”caóticas” del pasado.

“Este nuevo marco normativo nos está permitiendo pasar de las escenas que todos recordamos de esa frontera caótica, de avalanchas, de bloqueos, de personas perdiendo la vida en la frontera… a una frontera de rigor y con total seguridad. Estamos en un momento muy bueno para analizar ese antes y después y ver cómo en todo este año que ahora se cumple de la reapertura un millón y medio de personas han transitado la frontera. Esto es un millón y medio de verificaciones en una frontera con la que hay que quitarse el sombrero por el maravilloso trabajo que hace la Guardia Civil y la Policía Nacional, en apoyo de la seguridad privada. Es un modelo de frontera por el que esta delegación apuesta y va a seguir apostando”, finaliza.



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